RESPONSABILIDAD FISCAL: ¡llegó la hora! [**Actualizado al 15/03/15]

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 “On resiste a l’invasion des armees; on ne resiste pas a l’invasion des idees.” *
–Víctor Hugo, Histoire d’un Crime, 1877.

El 11 de marzo de 2009, en mi intervención, en calidad de conferencista invitado, en 1er. Foro Institucional, que se celebró entre el 09 y el 13 de marzo, con el objeto de analizar las causas, conocer las dimensiones y señalar las consecuencias previsibles de la crisis financiera (económica) mundial, organizado por la Comisión Especial Interdisciplinaria de la Rectoría de la Universidad de Costa Rica, en el Auditorio de la Ciudad de la Investigación de la UCR–como parte de mi propuesta alternativa al “Plan Escudo” del Gobierno para enfrentar la crisis, un Plan B–expliqué la importancia de una “Ley de Responsabilidad Fiscal” que establezca reglas fiscales claras y sanciones para los funcionarios que las incumplan, como parte de los elementos de una reforma fiscal integral para que Costa Rica pueda aspirar a tener finanzas públicas sanas.

Finanzas Públicas Sanas UCR

Poco tiempo después, en dos artículos publicados originalmente en la Revista de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, “Agenda para la reactivación económica de costa rica: elementos de una visión de futuro” y “La Reforma Tributaria pendiente en Costa Rica: Consideraciones para el diseño del Sistema Tributario“, reproducidas, posteriormente, con el apoyo de la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE) y la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, insistí en la importancia de una “Ley de Responsabilidad Fiscal” y de las reglas fiscales para nuestro país.

Agenda para la Reactivación EconómicaLa Reforma Tributaria pendiente en Costa Rica

En setiembre de 2010, como explico en “Límites al gasto y a la deuda pública [Ley de Responsabilidad Fiscal]el proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal” fue presentado ante la Oficina de Iniciativa  Popular de la Asamblea Legislativa. Yo, personalmente, estuve a  cargo de su redacción y lo entregué en el Congreso.

“… Este incluye 3 reglas fundamentales:

  1. Una regla de límite al endeudamiento público, para que se  aplique una política de reducción de la deuda pública, hasta que la razón del saldo de la deuda pública total sobre el PIB se ubique en un máximo del 40 por ciento.
  2. Una regla de límite al crecimiento anual del gasto primario, entendido como el gasto total del Gobierno Central excluidas las asignaciones destinadas al pago de deuda pública interna y externa. El proyecto establece un crecimiento máximo del gasto primario del 1 por ciento anual, en términos reales.
  3. Una regla de superávit primario del 2 por ciento del PIB.

El proyecto, además, incorpora una cláusula de escape, de manera que, bajo condiciones económicas excepcionales, el resultado primario del Gobierno Central pueda llegar a un equilibrio primario, pero que, bajo ninguna circunstancia, pueda ser deficitario. También se prevé que, si en algún momento el gobierno no cumple con las metas numéricas de deuda o de superávit primario, existiría un plazo para ajustarlo, conforme a un plan que sería de cumplimiento obligatorio, para alcanzar, de nuevo, las metas numéricas.

Un componente muy importante de proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal lo constituyen las sanciones para los funcionarios que incumplen las reglas, las cuales están claramente establecidas.

El proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal” se encuentra, actualmente, en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legisltativa, con el Expediente Nº 17.868.

[Texto del proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal”]

En la nota “El menú alternativo al plan fiscal” (El Financiero 20/03/11), se reconoció la importancia de las propuestas fiscales presentadas por ANFE.

“ANFE, la única agrupación no política que tiene sus propuestas, también clama por el crecimiento económico.”

ANFE: Simplificar y bajar impuestos

El 3 de marzo de 2011, el Poder Ejecutivo amplió la convocatoria a Sesiones Extraordinarias a la Asamblea Legislativa, hecha por Decreto Ejecutivo 36.299-MP, para que se conozca el proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal”, Expediente Nº 17.868.

Convocatoria Exp. 17.868

[Texto de la convocatoria del proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal” (03/03/11)]

El 31 de mayo de 2012, se realizó el evento “Responsabilidad Fiscal, con o sin reglas”, organizado por la Academia de Centroamérica. El programa inició con una presentación “¿Cómo ha enfrentado América Latina el reto de la disciplina fiscal?”, del Dr. Israel Fainboim, Economista Senior del Departamento de Finanzas Públicas del Fondo Monetario Internacional y, posteriormente, tuvo lugar la“Mesa redonda: Caminos hacia la Disciplina Fiscal en Costa Rica ¿Con o sin reglas de responsabilidad?”,  en la que participamos doña Rocío Aguilar, Contralora General de la República (2005-2012), Thelmo Vargas, Ministro de Hacienda (1990-1991), y yo.

La discusión de la “Mesa redonda: Caminos hacia la Disciplina Fiscal en Costa Rica ¿Con o sin reglas de responsabilidad?” fue editada y apareció publicada en la tercera sección del último Libro Anual de la Academia de Centroamérica, “Ni Tan Bien, Ni Tan Mal… otra vez”.

Ni Tan Bien, Ni Tan Mal… otra vez

[Texto de la “Mesa redonda: Caminos hacia la Disciplina Fiscal en Costa Rica ¿Con o sin reglas de responsabilidad?”]

El 13 junio 2013, participé en el proceso de diálogo nacional promovido por el Despacho del Ministerio de Hacienda de Costa Rica, don Edgar Ayales, en el marco de las reuniones técnicas sostenidas por ese Despacho, entre febrero y agosto del 2014, para identificar áreas de convergencia nacional que permitan consolidar las finanzas del Gobierno Central de Costa Rica durante el 2014-2018. Durante la reunión, insistí en la importancia del proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal” (Expediente Nº 17.868 – Comisión de Asuntos Hacendarios) y la importancia del mecanismo de Iniciativa Popular.

Minuta de la reunión:
“Don Luis Loría hace especial énfasis en la iniciativa popular como mecanismo de entrada de los proyectos a la corriente legislativa para que posteriormente puedan ser rescatados por el Gobierno.”

Con enorme agrado, encontré que el primer punto de las “Recomendaciones para un marco de responsabilidad fiscal y un programa de consolidación”, del documento “¿Cómo lograr la Consolidación Fiscal? Recomendaciones para una Hoja de Ruta” (Ministerio de Hacienda de Costa Rica, abril 2014), reconoció la importancia del “Compromiso de responsabilidad fiscal” para evitar un nuevo deterioro en las finanzas públicas. Concretamente, sugiere el establecimiento de reglas fiscales claras y realistas.

Compromiso de responsabilidad fiscal

Después de varios años, parece que, finalmente, llegó la hora de la Responsabilidad Fiscal a Costa Rica. Es el momento de que los costarricenses se beneficien de los frutos de las semillas que sembró don Miguel Ángel Rodríguez con el proyecto de “Garantías económicas” y de la cruzada que, a partir de marzo de 2009 (hace 5 años), emprendí para promover, persistentemente y desde distintas trincheras, una “Ley de Responsabilidad Fiscal” que permita establecer reglas fiscales claras para el país.

Tomando en consideración el claro consenso que ha emergido con respecto a la necesidad de reglas fiscales, ¿qué esperamos, entonces, para aprobar el proyecto de “Ley de Responsabilidad Fiscal” (Expediente Nº 17.868 – Comisión de Asuntos Hacendarios)?

Regla fiscal 2

Cuando se aprueben las reglas fiscales para Costa Rica, me sentiré muy satisfecho por haber cumplido–con el trabajo personal y desde distintos centros de pensamiento y acción–con la función básica para promover el cambio positivo en la sociedad que recomendó Milton Friedman, en Capitalism and Freedom (1983):

“Sólo una crisis -real o percibida- produce un cambio real. Cuando esa crisis ocurre, las acciones que se toman dependen de las ideas que se encuentran disponibles. Eso, creo yo, es nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y disponibles hasta que lo políticamente imposible se vuelve políticamente inevitable.”

* Traducción: “Uno puede resistir la invasión de ejércitos; uno no puede resistir la invasión de ideas “.

** Actualización del 15 de marzo de 2015.

El Editorial “No más impuestos” de La Nación (15/03/15), nos da la razón y apoya nuestra posición de que–antes de discutir y aprobar un nuevo paquete de impuestos–debe aprobarse una Ley de Responsabilidad Fiscal, con las mismas características que, desde hace varios años, hemos propuesto.

“Aprobar una ley de responsabilidad fiscal sería deseable antes de incrementar la carga tributaria. A la Asamblea le corresponde garantizar que los eventuales ingresos adicionales no se destinarán, como hasta ahora, a mantener o incrementar privilegios y gollerías salariales, asesorías cuestionables o innecesarias, propaganda oficial, viajes al exterior –el presidente debería dar el ejemplo– y tantas otras partidas presupuestarias señaladas con mucha propiedad durante la tramitación del presupuesto nacional. Pero no se trata de obtener simples promesas, como las formuladas en campaña. Los recortes deben ampararse legalmente y asumir carácter permanente, pues, de lo contrario, volverían a ignorarse en ejercicios fiscales subsiguientes para pronto a caer en los mismos vicios.

Dada la inveterada costumbre gubernamental de disparar el gasto, resulta indispensable legislar de manera cuidadosa para imponer límites cuantitativos, asegurar el equilibrio macroeconómico, garantizar la estabilidad monetaria y cambiaria y, también, el poder adquisitivo de los asalariados. Deben establecerse limitaciones globales al crecimiento nominal del presupuesto ordinario, incluyendo, desde luego, presupuestos extraordinarios, para evitar violaciones por esa vía. Y, dentro de los límites al gasto, debe privilegiarse la inversión sobre las erogaciones corrientes, establecer controles al crecimiento de los salarios de los empleados públicos y racionalizar el régimen de remuneraciones en todo el sector estatal.

De igual manera, deben establecerse límites al déficit presupuestario como porcentaje del PIB, con sublímites al déficit primario y secundario para garantizar la sostenibilidad de los pagos de principal e intereses de la deuda interna y externa y, también, al crecimiento de la deuda soberana para asegurar la viabilidad de los pagos futuros de principal e intereses. Finalmente, deben establecerse sanciones a los funcionarios que presenten o aprueben gastos por encima de los límites establecidos pues, de lo contrario, se harían nugatorios.”

Finalmente, un antecedente importante para tener en cuenta durante la discusión y eventual aprobación de un nuevo proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal–que podría ser el proyecto de LEY DE CONTROL DE LOS PRESUPUESTOS PÚBLICOS, TRANSPARENCIA Y RESPONSABILIDAD FISCAL (Exp. 19.406)–es que hace pocos meses, en agosto de 2014, la Comisión Permanente de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa aprobó un Dictamen Unánime Negativo para archivar el proyecto de LEY DE RESPONSABILIDAD FISCAL (Exp. 17.868), sin una adecuada justificación técnica y sin argumentos de peso.

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Si se llega a aprobar una Ley de Responsabilidad Fiscal, en los próximos meses, en Costa Rica, quedará, nuevamente, en evidencia que, en el pasado, las consideraciones políticas han pesado mucho más que las técnicas en la discusión de proyectos de ley de interés nacional que, claramente, se encuentran alineados con los intereses de la inmensa mayoría de costarricenses.

Algo que nos llena de optimismo, con respecto a la pronta aprobación de una Ley moderna de Responsabilidad Fiscal es que, el Presidente de la Asamblea Legislativa, don Henry Mora Jiménez, organizó el Foro “Transparencia, responsabilidad fiscal y calidad del gasto: La reforma necesaria a la Ley N°8131”, que tuvo lugar el 4 de febrero de 2015, en el Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa.

Screen Shot 2015-03-15 at 8.20.25Durante la actividad, el Presidente Legislativo se manifestó, claramente, a favor de la rápida aprobación de una Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal, antes de que se apruebe cualquier nuevo impuesto.

Adicionalmente, las recomendaciones sobre Responsabilidad Fiscal que presentaron, durante ese Foro, los representantes de la Contraloría General de la República y el Ministerio de Hacienda se encuentran muy bien alineadas con las mejores prácticas y experiencias internacionales. Las enormes coincidencias resultan evidentes al contrastar el contenido de mi presentación “Leyes de Responsabilidad Fiscal – La Experiencia Internacional”, presentada originalmente en República Dominicana, en julio de 2014, y la de doña Martha Cubillo, Tesorera Nacional del Ministerio de Hacienda, que presentó durante el Foro del 4 de febrero, “La Reforma Necesaria a la Ley 8131 – Transparencia, responsabilidad fiscal y calidad del gasto”.

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El retorno de los tres monos sabios y la política económica

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“Pigmei Gigantum humeris impositi plusquam ipsi Gigantes vident.” *
–Didacus Stella, Luc. 10, tom 2.

Durante las últimas semanas, he publicado una serie de artículos en los cuales hago referencia a otros artículos escritos–varios de ellos escritos más de 4 años atrás–antes de que terminara la administración Arias Sánchez (2006-2010) e iniciara la administración Chinchilla Miranda (2010-2014), para hacer evidente el hecho de que muy poco o nada se ha avanzado en la solución de problemas relacionados con un mal manejo de la política económica, a pesar de las advertencias acerca de los riesgos que hice, de manera oportuna, y las propuestas concretas de alternativas que puse sobre la mesa para su discusión. En esta categoría caen los siguientes artículos:

Casino cambiario II” (18/02/14)

Via crucis cambiario: LA DOLARIZACIÓN [última estación]” (08/03/14)

Teología económica: verdades reveladas por el tiempo” (09/03/14)

Esta semana, el semanario El Financiero, después de analizar los aportes de la Administración Chinchilla Miranda a la solución de los problemas económicos que heredó–algunos de ellos bastante graves–de la administración Arias Sánchez, alcanzó, en su “Editorial: Un legado modesto“, la misma conclusión:

“…el legado de la administración Chinchilla en el campo económico es bien modesto.”

Los tres monos sabios

Como los problemas económicos que enfrentamos actualmente son los mismos de hace 4 años, pero más graves, consideré importante, en estos momentos, rescatar el artículo “Los tres monos sabios y la política económica” (Diario Extra 13/10/09), cuyo texto reproduzco, por su relevancia y vigencia, de manera íntegra, a continuación:

Los tres monos sabios, en conjunto, representan el antiguo principio proverbial oriental de “no ver el mal, no escuchar el mal, no hablar el mal”. Los tres monos son Mizaru, cubre sus ojos, Kikazaru, cubre sus oídos, e Iwazaru, cubre su boca. A los monos se les atribuyen varios significados. Entre éstos, se encuentra el referirse a aquellos a quienes al enfrentar situaciones impropias o incómodas responden viendo para otra parte, evadiendo su responsabilidad por encarar la situación o simulando ignorancia respecto a los problemas.

La actitud de quienes han tenido en sus manos las riendas del manejo económico en el gobierno actual replica la de los tres monos. En primer lugar, se rehúsan a ver el mal. En su momento, se negaron a reconocer que la crisis financiera internacional tendría un impacto negativo para el país. Luego, cuando ya era demasiado tarde y era evidente lo que pasaba en Costa Rica y el mundo entero, pusieron manos a la obra para diseñar un “Plan escudo” para enfrentar la crisis. El famoso plan dejó por fuera cualquier medida interesante, desde un punto de vista fiscal o monetario, para contribuir efectivamente a la reactivación económica. Actualmente, a pesar de que -debido a los desaciertos locales en el manejo de la política económica- los costarricenses han sufrido más de lo necesario y las consecuencias de la crisis han sido graves, no se han anunciado rectificaciones. Por el contrario, insisten en continuar haciendo lo mismo.

En segundo lugar, se rehúsan a escuchar el mal. Ante el letargo que se apoderó del manejo de la política económica y sus desastrosos resultados, las voces de intelectuales, académicos y analistas -representando a toda la diversidad de ideologías y enfoques posibles- se han elevado para señalar con claridad los problemas y presentar alternativas que permitan superar los problemas. La respuesta, una y otra vez, por parte de las autoridades del gobierno ha sido la misma: ver para otra parte. Ejemplos claros de esto son el fallido experimento con las bandas cambiarias, la manipulación de tasas de interés y el crecimiento del gasto público sin contar con fuentes claras de financiamiento. Como resultado, los costos para la sociedad son cada vez mayores.

En tercer lugar, se rehúsan a hablar el mal. ¿Por qué continúan evadiendo la discusión abierta de alternativas de política económica? ¿Por qué no reconocen los errores que han cometido? ¿Por qué insisten en la implementación de políticas nocivas para la competitividad y la reactivación económica? ¿Por qué asumen que ellos tienen la razón? ¿Por qué no rinden cuentas a los ciudadanos?

Escrutinio y debate. El patrón de conducta de los tres monos sabios tiene su génesis, probablemente, en la premisa de que un planificador central (burócrata del Banco Central o Ministerio de Hacienda) tiene el conocimiento y sabiduría suficiente para determinar qué es lo que más le conviene a cada individuo. Esa premisa emerge de teorías intervencionistas y empobrecedoras como las expuestas por Marx, Keynes y Galbraith. En la realidad, el conocimiento requerido para garantizar el uso más eficiente de los recursos en la sociedad no está al alcance de un solo individuo (o grupo de individuos), sin importar cuán brillante sea. En ese punto han insistido Knight, Hayek y Mises. La única forma para diseñar mejores políticas públicas es someter las propuestas e iniciativas a procesos de escrutinio abierto, debate y crítica. La negativa a hacerlo atenta contra el progreso y la sana evolución en una sociedad libre.

El frente económico del gobierno debe estar dispuesto a ver, escuchar y hablar acerca de los problemas que han causado en el manejo de la política económica y estar dispuestos a discutir abiertamente cómo superarlos. Lo mismo aplica para quienes aspiran a ocupar puestos de elección popular a partir de mayo de 2010.

Si regresamos al presente, lo único que cambia es la última línea: “Lo mismo aplica para quienes aspiran a ocupar puestos de elección popular a partir de mayo de 2014.” 

* Tomado de Merton, Robert K. “On the shoulders of giants: a Shandean postscript”, University of Chicago Press, 1993, página 3. Traducción: “Un pigmeo parado sobre los hombros de gigantes puede ver más allá que los propios gigantes.”

Teología económica: verdades reveladas por el tiempo

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En diciembre de 2008, antes de que el Presidente Óscar Arias presentara el Plan Escudo, su propuesta para enfrentar la crisis económica, advertí en mi artículo “Teología Económica” (El Financiero 28/12/08) algo que se ha convertido en una verdad revelada por el tiempo (rechazada solamente por el ex Ministro de Hacienda, don Guillermo Zúñiga), pero que, en aquel momento, fue calificado como una grave herejía económica cuando, en medio del aquelarre de la política económica, se escuchaban el grito efusivo que decía: “ahora todos somos Keynesianos”.

Una estrategia coherente para enfrentar la crisis económica, para desilusión de muchos, tampoco emergerá de la exhumación de la tumba de John M. Keynes. Los países no crecen, ni generan riqueza, por decreto o por una mayor intervención del Estado.

La peligrosa inclinación por disparar el gasto público en momentos de crisis solamente puede contribuir a prolongarla. Antes de pedir al Gobierno que ponga plata aquí o allá, deténgase un momento y hágase la siguiente pregunta: ¿De dónde sacará la plata el Gobierno para hacer esos gastos? La respuesta es muy simple: de su bolsillo, de su salario, de sus ahorros, de sus pensiones y de sus utilidades.

El artículo no solamente señaló oportunamente los errores que se estaban cometiendo en el manejo de la política económica, sino que fue más allá y ofreció propuestas alternativas–que fueron ignoradas–para enfrentar, con éxito, la crisis.

¿Cómo enfrentar, entonces, la crisis? Con un paquete de medidas que garanticen una mayor libertad económica, que se traduzca un mejor ambiente para hacer negocios, la creación de nuevas empresas y mayor innovación. Ese es el camino que han seguido todas las economías capitalistas modernas exitosas para escapar de la pobreza.

Se requiere un paquete de medidas urgente que incluyan la reducción de tasas impositivas sobre la renta , la eliminación de impuestos menores (para que individuos y empresas cuenten con más recursos para consumo e inversión) y la dolarización de la economía (para anclar la inflación y reducir significativamente las tasas de interés).

Para terminar, el artículo concluyó sentenciando que:

Si no se adoptan rápidamente esas medidas, muy pronto, será necesario recurrir a la teología económica: aquella rama de la economía que estudia a las economías que se lleva el diablo.

caricatura -teología económica #10

Pasaron más de cinco años hasta que hoy,  el Ministro de Hacienda, don Edgar Ayales, dejara muy claro, en una entrevista publicada en El Financiero (09/03/14), que las medidas tomadas en el Plan Escudo fueron equivocadas y que estas son la causa de los serios problemas fiscales que estamos sufriendo:

Viendo las cosas en perspectiva y considerando el déficit fiscal actual, ¿usted acepta hoy que fueron equivocadas las medidas tomadas por Óscar Arias con el Plan Escudo ?
(Ríe) Qué difícil, yo usualmente no me refiero a personas directamente… me hubiera dicho mejor entre los años 2008 y 2010… Ciertamente, yo entiendo las medidas que se tomaron en esos años, entiendo, pero sí creo que esas medidas tuvieron un impacto muy importante en lo que vivimos hoy. Uno muy importante.

¿No era predecible que, si estaba desacelerando la economía y empezamos a gastar un montón en planilla, meto a las finanzas públicas en un problema serio?
Bueno, eh, es muy difícil, no estoy en los zapatos del ministro de entonces, es muy difícil, pero sí, uno podría argumentar que el incremento del ingreso que hubo fue temporal, quizás sí. Yo hubiera canalizado el gasto de manera diferente.

A nuestra economía se la sigue llevando el diablo. Si no se toman las acciones correctivas necesarias–las mismas que propuse en el 2008–para garantizar una mayor libertad económica, corremos el riesgo de condenarnos a la pobreza y al subdesarrollo por toda la eternidad.