Fin de la oscuridad en el Colegio de Abogados [#AbogadoDistinguido2016]

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“De veras hijo.
Ya todas las estrellas han partido,
pero nunca se pone más oscuro
que cuando va a amanecer.”

~Isaac Felipe Azofeifa

La nefasta crisis moral a la que ha conducido el Presidente del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa RicaM.Sc. Froylán Alvarado Zelada, no tiene precedente alguno en la historia. El punto de máxima oscuridad ética y moral para el Colegio llegó el 19 de mayo de 2016, con la entrega del premio Abogado Distinguido 2016 al Dr. Francisco Castillo González, una persona indigna para recibir tan alta distinción, ya que ha encarnado, en el ejercicio de la profesión, todo lo contrario a los principios y valores a los que deberían aspirar los abogados decentes en Costa Rica.

Entrega premio Abogado DistinguidoEl Dr. Francisco Castillo González es el autor del mundialmente famoso “Informe”, que ha pasado a ser conocido como el “Libro Negro del Derecho Penal”. En dicho documento, Castillo hace alarde, entre otras cosas, de cómo–para lograr sus objetivos y para obtener un enorme beneficio personal, estimado en varios millones de dólares–estuvo dispuesto a:

1. acusar a personas inocentes,
2. manipular documentos y
3. engañar a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Informe Dr. Castillo

El el mismo “Informe”, Castillo explica cómo Mario Carazo Zeledón, exdiputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y exvicepresidente en el país de la organización Transparencia Internacional, dirigió, durante varios años, una operación de lavado de dinero de alemanes, en Costa Rica, por medio de Liechtenstein y le recordó a su cliente, Petra Schneider, que ella, en realidad, no merecía ni un centavo de la herencia de su difunto esposo, ya que le había sido infiel.

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Aprendió bien las mañas del Dr. Francisco Castillo González. La decadencia ética y moral del Presidente del Colegio de Abogados quedó, nuevamente, en evidencia cuando se negó a responder mis cartas del 9 de mayo y el 13 de mayo de 2016, relacionadas con el vergonzoso y sucio caso del otorgamiento del premio Abogado Distinguido 2016 al Dr. Francisco Castillo González.

El Presidente del Colegio de Abogados, M.Sc. Froylán Alvarado Zelada, siguiendo el ejemplo de su mentor, el Dr. Castillo, no tuvo reparo en mentir y ocultar información relevante a los Magistrados de la Sala Constitucional–utilizando como instrumento servil al Director del Departamento Legal del Colegio de Abogados, un tal Arnoldo Segura Santiesteban–.

Malo es Bueno

Afortunadamente, la Sala IV no toleró esta situación y, recientemente, ordenó a Arnoldo Segura Santiesteban, en su condición de Director del Departamento Legal del Colegio de Abogadas de Costa Rica, responder el escrito que presenté el 9 de mayo de 2016 (Voto No. 2016008356).

13902133_10209863540286345_735656355_oTambién, la Sala IV ordenó a Froylán Alvarado Zelada, en su condición de Presidente del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, responder y entregar la información solicitada en el escrito que presenté el 13 de mayo de 2016 (Voto No. 2016008354).

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Hasta la fecha, continúa la pregunta que nos planteamos días atrás: ¿desobedecerá el Colegio de Abogados a la Sala IV?

Afortunadamente, todo apunta a que, muy pronto, de la mano de un nuevo amanecer, llegará a su fin la oscuridad en el Colegio de Abogados.

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CASINO CAMBIARIO III – ¿Por qué no han echado a Olivier Castro del BCCR?

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“Los banqueros son un grupo poderoso políticamente, no solo porque como buenos financistas diversifican sus riesgos políticos con nexos y financiamiento a diferentes partidos políticos, sino que también gozan de fuertes respaldos en otros sectores importantes que son clientes de los bancos.”
~Rodrigo Bolaños Zamora, expresidente del Banco Central de Costa Rica*

Hace más de seis años, el Semanario Universidad publicó  mi artículo “Casino cambiario” (edición del 20-26/01/10). En aquel momento, expliqué algo que, desde hace rato, es claro para todos:

La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) administra un “Casino cambiario” en el cual nos obliga a todos a participar. Lo más grave es que arregla las máquinas, carga los dados y golpea la mesa de la ruleta para determinar quiénes ganan y quiénes pierden. 

Casino cambiario 2014

En el 2014, Rodrigo Bolaños, entonces Presidente del Banco Central, aclaró que la discrecionalidad de los funcionarios del BCCR para manipular el tipo de cambio es CERO, pero que la discrecionalidad de la Junta Directiva del BCCR es ABSOLUTA (CRHOY.com 10/02/14). En sus propias palabras:

“Esos funcionarios, cuando intervienen, intervienen en estricto apego a lo que la Junta Directiva [del Banco Central de Costa Rica] les ha dicho que hagan y ahí hay una serie de procedimientos y de criterios donde ellos básicamente lo que tienen que hacer es aplicarlos, la discrecionalidad es cero…”

La negativa del Central a actuar con transparencia, dejar de ocultar información relevante y publicar reglas claras de intervención para el mercado cambiario va en contra de los intereses de todas las personas que realizan transacciones o actividades productivas en el país, ya que imposibilita el cálculo monetario, como también se explicó en el artículo “Casino cambiario” del 2010:

En Costa Rica, las empresas y los individuos requieren señales claras para poder tomar decisiones importantes relacionadas con inversión, ahorro y organización de la producción. En otras palabras, para poder hacer su cálculo monetario. Los juegos cambiarios y monetarios del BCCR hacen imposible ese cálculo monetario, cuya importancia resumió, en 1949, el economista austriaco Ludwig von Mises, en Human Action: “El cálculo monetario es el norte de la acción dentro de un sistema social de división del trabajo. Viene a ser la brújula que guía al hombre cuando éste se lanza a producir. Mediante el cálculo consigue distinguir, entre las múltiples producciones posibles, las remuneradoras de las que no lo son; las que seguramente serán apreciadas por el consumidor soberano de las que lo más probable es que éste rechace. Cada etapa y cada paso de la actuación productiva ha de ponderarse a la luz del cálculo monetario.” 

Tal y como comenté en el artículo “CASINO CAMBIARIO II” (18/02/14), la Junta Directiva del Banco Central defiende a muerte su casino cambiario argumentando que “es conveniente para la protección de la población y para el interés público que no se den a conocer todos los detalles de los criterios de intervención.” (La Nación 18/02/14)

Ante estas declaraciones de quienes diseñaron y operan un esquema que permite a unos cuantos vivir mejor a costa de los otros, lo único que puedo decir es: ¡qué descaro!

En aquel momento, cerré el artículo diciendo:

Nos tocará a esperar al cambio de gobierno, en mayo, para ver si se cierra el casino cambiario del Banco Central o si, simplemente, cambia de administración.

Desde mayo de 2014, la Administración Solís Rivera asumió la administración del casino cambiario, con Olivier Castro como Presidente del Banco Central–un negocio creado durante la segunda Administración Arias Sánchez, cuyo creador y primer administrador fue Francisco de Paula Gutiérrez, expresidente del BCCR, y, posteriormente, fue asumido por la Administración Chinchilla Miranda, con Rodrigo Bolaños Zamora como segundo administrador.

En esta tercera administración del casino cambiario, la situación se torna todavía más turbia, debido a que, tal y como lo reportó La Nación (15/07/16), en la nota “Presidente del Banco Central inmerso en potencial conflicto de intereses“:

“La Procuraduría de la Ética advirtió de que el presidente ejecutivo del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Olivier Castro Pérez, está inmerso en un potencial conflicto de intereses por el hecho de que su hijo, Daniel Castro Acuña, es el director jurídico de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

Según la Procuraduría, “ineludiblemente” Olivier Castro genera, maneja y conoce “de primera mano” información confidencial y privilegiada que incide en los 15 bancos representados en la ABC.

Se trata, por ejemplo, de decisiones sobre la fluctuación del tipo de cambio y las tasas de interés, así como la definición de las políticas monetaria y bancaria del país.

El informe de la Procuraduría, que surgió a raíz de una denuncia –no dice de quién–, explica que el lazo familiar entre Castro y su hijo genera un “riesgo relevante para el ejercicio imparcial y correcto del cargo de presidente del BCCR”, institución encargada de dictar la política macroeconómica del país.”

Adicionalmente, dos días después, La Nación (18/07/16), amplió la información de la nota anterior en la publicación “Jerarca del BCCR tardó 21 meses en informar que hijo labora en Asociación Bancaria” y añadió que:

“Pasaron 21 meses para que Olivier Castro, presidente ejecutivo del Banco Central de Costa Rica (BCCR), informara a Casa Presidencial de que su hijo, Daniel Castro, es el director jurídico de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

Lo hizo el viernes pasado, después de que La Nación publicara un informe en el cual la Procuraduría de la Ética encontró que la relación familiar de ambos configura un potencial conflicto de intereses que afecta su labor al frente del ente emisor, al ser la ABC la entidad que vela por los intereses de los bancos regulados por el Central.”

13652909_10209705357491874_3656033951479602002_oEn lugar de optar por la salida decente y presentar su renuncia, Olivier Castro se negó a renunciar a la Presidencia del Banco Central de Costa Rica y, para empeorar las cosas, Helio Fallas, Vicepresidente de la República, Ministro de Hacienda y miembro de la Junta Directiva del BCCR corrió a defender lo indefendible y a “meter las manos en el fuego” por don Olivier, enviando la señal de que existe un nulo compromiso por parte del Gobierno con la transparencia, la integridad en la administración pública y la cero tolerancia a conflictos de intereses de funcionario de alto nivel.

Ante esta triste realidad, las preguntas que quedan por responder son:

  1. ¿Qué espera don Luis Guillermo Solís Rivera, Presidente de la República de Costa Rica, para echar a Olivier Castro de la Presidencia del BCCR y poner fin a ese escandaloso conflicto de intereses que perjudica la credibilidad del Central, de todo su equipo económico y de toda su Administración?

2. ¿Qué esperan la Defensoría de los Habitantes y los diputados de los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa y quienes aspiran a la Presidencia de la República en el 2018 para exigir que echen a Olivier Castro de la Presidencia del BCCR?

3. ¿Por qué no exigimos todos los costarricenses que cierren, de una vez por todas, el casino cambiario que administra el Banco Central de Costa Rica?

 

*Ver “Crímenes de política económica” (Semanario Universidad 07/12/09)

El supuesto “crucial” de las conclusiones del debate cambiario de los 10 economistas*

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“Toda teoría depende de supuestos que no son completamente ciertos. Eso es lo que la convierte en teoría. El arte de teorizar exitosamente consiste en hacer los supuestos simplificantes inevitables de manera que los resultados finales no sean muy sensitivos. Un supuesto “crucial” es uno sobre el cual las conclusiones sí dependen de manera sensitiva y es importante que los supuestos cruciales sean razonablemente realistas. Cuando los resultados de una teoría parecen fluir específicamente de un supuesto crucial especial, entonces, si el supuesto es dudoso, los resultados son sospechosos”, sentenció, con autoridad, Robert M. Solow, Premio Nobel de Economía, en el párrafo introductorio de su artículo clásico “A Contribution to the Theory of Economic Growth” [The Quarterly Journal of Economics, Vol. 70, No. 1 (Feb., 1956), pp. 65-94].

Las “Conclusiones del debate cambiario” (La Nación 13/07/16) de los 10 economistas fluyen especialmente de un supuesto crucial especial, que es dudoso–debido a que no es razonablemente realista, para el caso costarricense–y que, por lo tanto, las convierte en sospechosas: la eficiencia del mercado cambiario costarricense.

Durante los primeros meses del 2008, ya se había hecho evidente un serio problema para el funcionamiento del esquema de bandas cambiarias y, eventualmente, la flotación administrada: el mercado cambiario costarricense es ineficiente. Esto lo expliqué, oportunamente en mi artículo “¿Tiene sentido la política cambiaria?” (La Nación 23/05/08):

Ineficiencia. Nuestro mercado cambiario es ineficiente. Esta realidad, reconocida por las máximas autoridades del Banco Central de Costa Rica, se refleja en esto:

  • Un mercado pequeño.
  • No existen buenos sustitutos.
  • Existen grandes jugadores cuya intervención es capaz de mover el mercado.
  • Se dan asimetrías de información entre los jugadores.
  • Las decisiones de los agentes menos informados no son congruentes con los cambios en las condiciones del mercado.

Las variaciones abruptas en el tipo de cambio durante las primeras dos semanas del mes de mayo confirman esa ineficiencia, porque los movimientos no reflejaron un cambio ordenado en las expectativas racionales de los actores económicos. Todo lo contrario, reflejaron la incertidumbre del mercado.

En junio de 2008, era muy claro que el delicado experimento cambiario del BCCR había fracasado, tal y como lo señalé en “Un delicado experimento” (El Financiero 15/06/08):

“Jamás imaginamos que el mercado cambiario fuera ineficiente y que nos iba a dar tantos problemas”.

Ese fue el comentario de un funcionario del Banco Central de Costa Rica (BCCR) [Róger Madrigal López, Director de la División Económica del Banco Central de Costa Rica] cuando le expresé mi preocupación por la crisis que desató el experimento cambiario.

Cuando se trabajó en el diseño del esquema de bandas, simplemente, no se tomó en cuenta dentro del análisis el hecho de que el mercado cambiario costarricense es ineficiente. ¡Pequeña omisión por parte de los encargados del diseño de política cambiaria!

Lo que pasó, en términos muy sencillos, fue que el Central se corrió el riesgo de experimentar, sin contar con un análisis adecuado de lo que podría salir mal. El laboratorio en el que se puso a prueba el experimento fue nuestra economía y, por ende, las consecuencias negativas las pagaremos todos los costarricenses.

Entonces, como el mercado cambiario costarricense es “ineficiente”–en lugar de “eficiente”–como suponen los 10 economistas, las conclusiones deberían reescribirse así:

1. Régimen cambiario: No hace sentido preservar la flotación administrada–que, en realidad es “flotación arbitraria”–porque el mercado cambiario es ineficiente y el Banco Central de Costa Rica nada puede hacer para eliminar esas ineficiencias

2. Política cambiaria: No es posible crear un mercado cambiario competitivo en Costa Rica. La libre flotación de la moneda deja de ser una opción viable cuando el mercado cambiario es ineficiente, como se explicó arriba, esa flotación no sería libre. El principio de laissez faire no se puede defender ante la presencia de un mercado que no funciona y que es fácilmente manipulable. La implementación de una supuesta libre flotación solamente contribuiría a magnificar los problemas actuales.

3. Conclusión: Debido a 1. y 2., no hace sentido preservar la flotación administrada y es imposible, en Costa Rica, una libre flotación, debido a la ineficiencia del mercado cambiario. Ante esta realidad, lo más conveniente para todos los costarricense es abandonar el colón costarricense y dolarizar oficialmente la economía.

* Los 10 economistas son: Carlos Blanco, William Calvo, Jorge Corrales, Eliécer Feinzaig, Alberto Franco, Melvin Garita, Jorge Guardia, Luis Mesalles, Juan Muñoz y Norberto Zúñiga.

Carta a Fiscalía del Colegio de Abogados y los decálogos del Abogado [Dr. Francisco Castillo]

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San Ivo

El 19 de mayo es la fiesta de San Ivo (1253-1303), patrono de los Abogados. Uno de los primeros códigos éticos de la profesión se le atribuye a San Ivo.

DECÁLOGO DE SAN IVO

I. EI Abogado debe pedir ayuda a Dios en sus trabajos, pues Dios es el primer protector de la Justicia.
II. Ningún Abogado aceptará la defensa de casos injustos, porque son perniciosos a la conciencia y al decoro profesional.
III. El Abogado no debe cargar al cliente con gastos excesivos.
IV. Ningún Abogado debe utilizar, en el patrocinio de los casos que le sean confiados, medios ilícitos o injustos.
V. Debe tratar el caso de cada cliente como si fuese el suyo propio.
VI. No debe evitar trabajo ni tiempo para obtener la victoria del caso que tenga encargado.
VII. Ningún Abogado debe aceptar más causas de las que el tiempo disponible le permite.
VIII. El Abogado debe amar la Justicia y la honradez, tanto como las niñas de sus ojos.
IX. La demora y la negligencia de un Abogado causan perjuicio al cliente y cuando eso acontece, debe indemnizarlo.
X. Para hacer una buena defensa el Abogado debe ser verídico, sincero y lógico.

Desde hace más de 400 años, San Ivo es, también, Patrón del Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza. Otros Colegios de Abogados, encuentran inspiración en su ejemplo de vida y santidad en el ejercicio de la profesión, como el Ilustre Colegio de Abogados de Málaga, que comparte, como DECÁLOGO DE ÉTICA PROFESIONAL JURÍDICA.

“En contraste, miremos ahora,  el decálogo de algunos abogados actuales”, que Carlos Alberto Ramírez Cardona, bautizó con el nombre de decálogo del abogado mercenario.

DECALOGO DEL ABOGADO MERCENARIO
I. El abogado es principio y fin de todas las cosas, y Dios debe dar gracias porque él existe.
II. Hay que recibir  todo negocio por dudoso, torcido y oscuro que sea, la conciencia y la ética deben  reservarse a un segundo plano.
III. Todos los gastos por onerosos y excesivos son por cuenta del cliente.
IV. Todo medio para lograr el éxito en el proceso sea bienvenido y en práctica.
V. Cada caso ,es solo eso, un caso. Ya vendrán otros.
VI. Dedíquele el tiempo estrictamente necesario a su caso, no se desgaste demasiado.
VII. Reciba cuanto negocio le ofrezcan, así no conozca el procedimiento.
VIII. El abogado debe amar la justicia y la honradez de manera proporcional a la bolsa que recibe.
IX. La demora y negligencia del abogado que perjudiquen a su cliente no debe generar indemnización alguna en favor de éste  último. Son avatares del proceso.
X.  Para hacer una buena defensa el abogado deber haber sido pagado generosamente.

El 13 de marzo de 2016, se entregó, en la Fiscalía del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, carta dirigida al Lic. Juan León Blanco, Fiscal del Colegio, “para su conocimiento, estudio, eventual aplicación del Artículo 6 del Código de Deberes Jurídicos, Morales, Éticos y del Profesional en Derecho del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica y los procedimientos disciplinarios que correspondan, copia de la publicación Informe del abogado FRANCISCO CASTILLO a su cliente PETRA SCHNEIDER

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Por fortuna, en vísperas de la celebración del santo patrono de los Abogados, podemos contar con que el Fiscal, el Presidente y los Miembros de la Junta Directiva tendrán muy presente–como referencia para la toma de decisiones y redacción de las respuestas a las cartas presentadas que guardan relación con el otorgamiento del premio Abogado Distinguido 2016 y el “Informe” del Dr. Francisco Castillo González–el Código de Deberes Jurídicos, Morales, Éticos y del Profesional en Derecho del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica vigente, inspirado en el decálogo de San Ivo, y no en el decálogo del abogado mercenario.

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Señor Presidente: Icemos juntos la bandera de dolarización

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18 de mayo de 2014

Sr.
Luis Guillermo Solís Rivera
Presidente de la República
Costa Rica

Estimado Sr. Presidente:

La propiedad es un derecho humano consagrado en el artículo 17 de  la “Declaración Universal de Derechos Humanos” de Naciones Unidas.

Artículo 17.

1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.”

Una de las maneras más injustas por medio de las cuales se viola, de manera recurrente, el derecho a la propiedad, en Costa Rica, es mediante la manipulación arbitraria de la moneda local–el colón costarricense–por parte de la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) [Ver “Arbitrariedad monetaria y cambiaria” (Actualidad Económica marzo de 2011) y “Casino cambiario II” (18/03/14)].

Para contribuir a poner fin a la ‘expoliación legal’ que se ejecuta gracias a las decisiones arbitrarias de la Junta Directiva del BCCR y perjudica, especialmente, a quienes menos tienen y a las micro y pequeñas empresas nacionales, presenté, el 24 de abril de 2013, ante la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislariva, el proyecto de “LEY DE RESPONSABILIDAD MONETARIA, INTEGRACIÓN FINANCIERA Y DOLARIZACIÓN” (Expediente N° 1686).

En días pasados, quienes promovemos una agenda monetaria y cambiaria diversa–que incluye la dolarización oficial de la economía–, hemos observado, con gran interés, cómo usted tomó la valiente decisión de defender supuestos “derechos humanos” que promueven minorías en el país.

Por esto, quienes promovemos la agenda del ‘buen dinero’ (“sound money”) para Costa Rica, le solicitamos, de la manera más respetuosa posible, que convoque–tan pronto como sea posbile–a todos los medios de comunicación para que le den cobertura a un acto público (no sería populismo, ya que sería en respuesta preocupación sincera y justificada por detener el flagelo al bolsillo de todos los costarricenses) en el que icemos juntos la bandera de dolarización, en Casa Presidencial.

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Por supuesto, para darle el realce que esta importante lucha nacional a favor de los derechos humanos y en contra de la ‘discriminación monetaria‘ que, por años, hemos sufrido los ‘dolarizadores’ por parte de los ‘dolarfóbicos’, sería muy conveniente que usted inste a los jerarcas de todas las instituciones públicas a que, también, icen la bandera de la dolarización.

Finalmente, si no es mucho abuso, le pediría que, después de izar la bandera, anuncie que el Gobierno apoyará y declarará prioritario el proyecto de “LEY DE RESPONSABILIDAD MONETARIA, INTEGRACIÓN FINANCIERA Y DOLARIZACIÓN” y que nos tomemos un ‘selfie’ para compartilo en redes sociales. Si tenemos suerte, podría convertirse en viral y representaría un fuerte apoyo para nuestra causa.

Le agradezco, de antemano, por todo el apoyo que nos pueda brindar en esta cruzada de interés de todos los costarricenses.

Sin más por el momento, se despide, con atentos saludos,

 

Luis E. Loría
Ciudadano costarricense

Fin del bimonetarismo: ¿Dolarización o desdolarización?

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Costa Rica es un país con un ‘sistema bimonetario’, donde tanto el colón como el dólar circulan libremente y cumplen con las tres funciones básicas del dinero. Ambas monedas se utilizan para fijar precios (unidad de cuenta),  para hacer transacciones o negocios (medio de cambio) y para ahorrar (depósito de valor).

Sin embargo, el ‘bimonetarismo’ no es algo positivo, ya que trae consigo altos costos de transacción (cambiar una moneda a otra), costos relacionados con el financiamiento de reservas monetarias internacionales innecesarias, distorsiones al crédito y manipulación de tasas de interés y una gran incertidumbre por la manipulación del mercado cambiario [Ver “₡350,000,000,000 razones para Dolarizar*” (09/07/13) y “Casino cambiario II” (18/02/14)].

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A pesar de todas las críticas que–con o sin razón–se le puedan hacer a la Reserva Federal (Banco Central de USA), nadie puede negar que, actualmente, el dólar es la moneda #1 en el sistema financiero internacional, la moneda más utilizada como reserva de valor y para realizar transacciones en el mundo.

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Mientras tanto, ¿en cuál posición del ranking de monedas del mundo se ubica el colón costarricense? Me atrevería a afirmar que el dinero de MONOPOLY es más apreciado y circula más que el colón fuera de nuestras fronteras. Incluso, dentro de nuestras fronteras, aproximadamente la mitad de nuestra economía ya se encuentra informalmente ‘dolarizada’.

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Muchísimos costarricenses, actualmente, prefieren al dólar. Esto hace mucho sentido, ya que, al compararlo con el colón, es una mejor unidad de cuenta (no es necesario cambiar los precios a cada rato), es un mejor medio de cambio (es más aceptada, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras) y es un mejor depósito de valor (mantiene mejor su valor en el tiempo). En otras palabras, el dólar es, simplemente, mejor dinero que el colón costarricense. [Ver “Guía para el Buen Dinero” (2011)]

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Durante los últimos años, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central de Costa Rica (BCCR) han promovido desesperadamente la ‘desdolarización’ de la economía, pero no han sido capaces de explicar por qué, para el caso costarricense, es más conveniente ‘desdolarizar’ que ‘dolarizar’.

Todo apunta a que, simplemente, se trata de un capricho–que, lamentablemente, se traduce en elevados costos para los ciudadanos–de quienes se rehusan a renunciar al poder que tienen para manipular la política monetaria y cambiaria, sin rendir cuentas a nadie [Ver “Arbitrariedad monetaria y cambiaria” (Actualidad Económica marzo/2011)].

Por su parte, ex Presidentes del BCCR y banqueros expertos han explicado que el intentar ‘desdolarizar’ la economía no sería sencillo y han advertido acerca de los problemas que ocasionaría el intentarlo. Tal y como se reporta en la nota “Bajar dolarización de Costa Rica sería una labor larga y difícil” (El Financiero 02/06/13).

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Este importante debate público apenas ha dado sus primeros pasos [Ver “Economistas debaten sobre sistema cambiario que debe seguir Costa Rica” (La Nación 03/06/13)].

Ventajas de dolarización. Para Loría un país se dolariza cuando toma la decisión de abandonar su moneda local para adoptar una mejor moneda extranjera para sus transacciones. Para los costarricenses la moneda natural sería el dólar estadounidense.

Según Loría, Costa Rica tendría que dar dos pasos para ir por este camino; aprobar el proyecto de Ley de Responsabilidad Monetaria, Integración Financiera y Dolarización y sustituir los colones en circulación por dólares, utilizando un tipo de cambio de conversión (por ejemplo, ¢500 por dólar).

El economista argumenta que es posible hacerlo sin pedir dólares prestados gracias a la gran cantidad de reservas que tiene el Banco Central ($7.958 millones).

Si estos pasos se dieran, según Loría, las personas podrían acceder a créditos en dólares sin problema, cuyas tasas de interés son casi la mitad de la de colones, lo cual hace rentable muchos proyectos que hoy en día no lo son, entre otros beneficios.”

Mientras que las ventajas de la ‘dolarización’ de la economía en otros países latinoamericanos, como El Salvador, se encuentran bien documentadas, las autoridades del BCCR, al no contar con argumentos técnicos para atacarla, intentaron, sin éxito y sin evidencia, atribuirle problemas que no existen

Esto queda claro en el artículo del ex Ministro de Hacienda y de Economía de El Salvador, Manuel Hinds,  “Dolarización y el crecimiento de El Salvador (Respuesta al Presidente del Banco Central de Costa Rica)” (26/04/14).

“El Presidente del Banco Central de Costa Rica puede tener muchas razones para no querer dolarizar a su país. En mi experiencia, todos los banqueros centrales las tienen. Pero no puede citar a El Salvador como ejemplo de fracaso de la dolarización porque ésta ha sido muy exitosa al proveer estabilidad, grandes incentivos a la inversión y grandes ahorros en circunstancias difíciles—como lo ha sido en circunstancias más fáciles en Panamá y en Ecuador, los otros dos países dolarizados en América Latina.”

Al mantener el ‘bimonetarismo’ e intentar ‘desdolarizar’ se generan costos innecesarios y muy significativos, que terminamos pagando todos. ‘Dolarizar’ es, por mucho, la mejor opción.

Costa Rica está lista para dolarizarse’. ¿Qué estamos esperando? Ver “Via crucis cambiario: LA DOLARIZACIÓN [última estación]” (08/03/14).

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Casino cambiario II

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Hace unos cuatro años, el Semanario Universidad publicó  mi artículo “Casino cambiario” (edición del 20-26/01/10). En aquel momento, expliqué algo que hoy es claro para todos:

La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) administra un “Casino cambiario” en el cual nos obliga a todos a participar. Lo más grave es que arregla las máquinas, carga los dados y golpea la mesa de la ruleta para determinar quiénes ganan y quiénes pierden. 

Casino cambiario 2014

En una entrevista reciente de  CRHOY.com (10/02/14), el Presidente del Banco Central aclara que la discrecionalidad de los funcionarios del BCCR para manipular el tipo de cambio es CERO, pero que la discrecionalidad de la Junta Directiva del BCCR es ABSOLUTA. En sus propias palabras:

“Esos funcionarios, cuando intervienen, intervienen en estricto apego a lo que la Junta Directiva [del Banco Central de Costa Rica] les ha dicho que hagan y ahí hay una serie de procedimientos y de criterios donde ellos básicamente lo que tienen que hacer es aplicarlos, la discrecionalidad es cero…”

La negativa del Central a actuar con transparencia, dejar de ocultar información relevante y publicar reglas claras de intervención para el mercado cambiario va en contra de los intereses de todas las personas que realizan transacciones o actividades productivas en el país, ya que imposibilita el cálculo monetario, como también se explicó en el artículo “Casino cambiario” del 2010:

En Costa Rica, las empresas y los individuos requieren señales claras para poder tomar decisiones importantes relacionadas con inversión, ahorro y organización de la producción. En otras palabras, para poder hacer su cálculo monetario. Los juegos cambiarios y monetarios del BCCR hacen imposible ese cálculo monetario, cuya importancia resumió, en 1949, el economista austriaco Ludwig von Mises, en Human Action: “El cálculo monetario es el norte de la acción dentro de un sistema social de división del trabajo. Viene a ser la brújula que guía al hombre cuando éste se lanza a producir. Mediante el cálculo consigue distinguir, entre las múltiples producciones posibles, las remuneradoras de las que no lo son; las que seguramente serán apreciadas por el consumidor soberano de las que lo más probable es que éste rechace. Cada etapa y cada paso de la actuación productiva ha de ponderarse a la luz del cálculo monetario.” 

Ahora, nuevamente, aparece la Junta Directiva del Banco Central defendiendo a muerte su casino cambiario argumentando que “es conveniente para la protección de la población y para el interés público que no se den a conocer todos los detalles de los criterios de intervención.” (La Nación 18/02/14)

Ante estas declaraciones de quienes diseñaron y operan un esquema que permite a unos cuantos vivir mejor a costa de los otros, lo único que puedo decir es: ¡qué descaro!

Nos tocará a esperar al cambio de gobierno, en mayo, para ver si se cierra el casino cambiario del Banco Central o si, simplemente, cambia de administración.

Abuso de poderes del Banco Central perjudica a los costarricenses

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La mala experiencia con el límite al crédito–arbitrario e innecesario, desde un punto de vista técnico–representa un ejemplo más de cómo la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) abusa de sus poderes–‘cheques en blanco’ que le otorga su Ley Orgánica–y crea distorsiones que perjudican a los costarricenses.

Las restricciones al crédito impuestas por el BCCR  han frenado la inversión, el crecimiento de la producción y, como resultado, se han destruido puestos de trabajo (ver “Analistas descartan ‘burbuja’ en la economía si se liberan límites al crédito“).

La imposición de topes al crecimiento del crédito no es una buena práctica y debe eliminarse de inmediato (ver “Presidente del Banco Central no puede ignorar el ruido de las ollas vacías“).

Otros ejemplos, se relacionan con el abuso de la emisión monetaria (que se traduce en más inflación, que perjudica más a quienes menos tienen), la manipulación del tipo de cambio (decisión arbitraria de ‘defender’ el tipo de cambio en 500 colones por dólar y acumular reservas innecesarias, incrementando sus pérdidas y endeudando a los costarricenses).

manipulacion

Entre los beneficios claros de la dolarización oficial se encuentra el que permitiría eliminar buena parte de la arbitrariedad en el manejo monetario y cambiario que tanto perjudica a los costarricenses (ver “Arbitrariedad monetaria y cambiaria“.

“El BCCR manipula la emisión de dinero, las tasas de interés y el tipo de cambio, entre otras cosas, que muchas veces hacen la diferencia entre ganar o perder para una empresa y entre crear o destruir un puesto de trabajo. También, como resultado de cada intervención (o no-intervención) del Central, se transfiere riqueza—porque así lo decidió su Junta Directiva—de un sector a otro de la sociedad. Esto resulta evidente al observar cómo se afecta de manera positiva o negativa, mes a mes, el poder de compra de los salarios, los ahorros y las pensiones denominadas en colones o en dólares. También, varían los alquileres y las cuotas de préstamos y los pagos establecidos en los contratos. Esto significa que algunos terminan pagando más o menos de lo que le corresponde como consecuencia de la manipulación de la política monetaria y cambiaria. En síntesis, gracias a que una (mala) ley lo faculta, las decisiones de la Junta Directiva del BCCR son responsables por una parte importante de las respuestas a las preguntas de quién obtiene quécuándo y cómo en la sociedad costarricense.”

₡350,000,000,000 razones para Dolarizar*

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Los beneficios anuales de dolarizar la economía costarricense, al compararla con la alternativa de continuar con las bandas cambiarias, serían de, por lo menos, ₡350,000,000,000 (trescientos cincuenta mil millones de colones), una cifra cercana al 1.75% del PIB para el año 2012 o–para hablar en términos de la moneda #1 en el sistema financiero internacional–unos $700,000,000 (setecientos millones de dólares), utilizando un tipo de cambio de ₡500 por $1.

¿Cómo se llegó a esa cifra? Se sumaron tres rubros: Continuar leyendo

¿Cómo el BCCR manipula el tipo de cambio y redistribuye riqueza?

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En Costa Rica, el tipo de cambio no lo define la libre interacción de las fuerzas de la oferta y la demanda–‘el mercado’.

El tipo de cambio lo define (¿dónde quiero la banda cambiaria?) y lo manipula–interviniendo directamente o como agente del Sector Público No Bancario (SPNB)–el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

En el gráfico, abajo, se muestran las transacciones diarias en el mercado mayorista (MONEX), entre el 05/07/12 y el 05/07/13 , en el que se define el tipo de cambio. En azul, aparece la suma de las transacciones de BCCR y SPNB. En rojo, aparece el resto de las transacciones en MONEX.

Negociaciones MONEX
Fuente: BCCR.

Durante el periodo que se muestra en el gráfico, en el 85.1% de las fechas en que hubo transacciones en MONEX (212 de 249), el BCCR, actuando directamente o como agente del SPNB, fue responsable por el 50% o más del monto transado. En un 59.4% de las fechas (148 de 249), BCCR+SPNB respondieron por el 75% o más del monto transado en el mercado mayorista.

El mercado cambiario costarricense es ineficiente.  El tipo de cambio no se determina por la ‘libre’ interacción de las fuerzas del mercado. Por el contrario, lo define y lo manipula el BCCR, el actor más grande y que maneja información privilegiada (no disponible para el resto de los jugadores en el mercado). Al hacerlo, crea–de manera artificial–‘ganadores’ y ‘perdedores’, redistribuyendo injustamente la riqueza entre distintos grupos (quitándole a unos para darle a otros).

Esa situación, que hoy vivimos con las ‘bandas cambiarias’, solamente se acentuaría si se llegara a dar el paso a la ‘flotación’. El colón nunca ha flotado libremente y tampoco lo hará si se eliminan las bandas.

Para ponerle fin a la manipulación del tipo de cambio y la redistribución injusta de la riqueza por parte del BCCR, debemos ‘dolarizar’. Aquí se encuentra el vínculo a la copia del texto del proyecto de “Ley de Responsabilidad Monetaria, Integración Financiera y Dolarización”, presentado, en abril de 2013, ante la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislativa, que permitiría hacerlo.