INCERTIDUMBRE: el peor enemigo de la inversión, el empleo y el crecimiento

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La incertidumbre–el no poder hacer estimados razonables con respecto a lo que va a pasar en el futuro–es el peor enemigo de la inversión, el empleo y el crecimiento.

Cuando, durante los últimos días, me han solicitado que mencione cuál es, desde mi perspectiva, la principal causa (solamente una) de la desaceleración de la economía, no ha sido necesario detenerme para pensar dos veces. Mi respuesta es: INCERTIDUMBRE. Ver, por ejemplo, “¿Inversiones son cuestión de imagen?” (16/07/13), en la Revista Mercados y Tendencias.

Actualmente, el elevado nivel de incertidumbre se alimenta de, al menos, cinco fuentes (varias de ellas relacionadas):

  1. Política fiscal – crecimiento del gasto público y de la deuda pública, sin límites, que, eventualmente (en el muy corto plazo) se traducirán en presiones para aprobar un nuevo paquete de impuestos, ya que nadie habla de recortar, seriamente, el gasto público y la deuda.
  2. Política monetaria y cambiaria – la amenaza de que se dispare la inflación, las restricciones innecesarias al crédito, la manipulación del tipo de cambio, la posibilidad de que se eliminen las bandas cambiarias y la eventual aprobación de una ley para desincentivar el ingreso de capitales (mala para la inversión, el empleo y el crecimiento).
  3. Tasas de interés en Estados Unidos – la expectativa de que la Reserva Federal suba las tasas de interés en Estados Unidos y que, como consecuencia, suban, también, en Costa Rica.
  4. Evolución de los mercados internacionales – Los mercados internacionales a los que exportamos, que son fuentes de recursos de Inversión Extranjera Directa y de turistas con alto poder adquisitivo parecen estar en proceso de recuperación, pero todavía se encuentran muy débiles.
  5. Política-electoral – Llegó el momento en el que el Gobierno actual va de salida y la gente no sabe quién va a resultar electo en las elecciones presidenciales de febrero de 2014, cómo quedará integrada la Asamblea Legislativa, quiénes van a ocupar los puestos de toma de decisiones y, más importante, qué van a hacer cuando lleguen ahí.

Incertidumbre

¿Qué hacer al respecto? La respuesta, tanto poderosa como simple, la ofrece Kenneth J. Arrow, Premio Nobel de Economía, quien nos recuerda, en “Information and Economic Behavior” (1973), que:

“…cuando hay incertidumbre, usualmente existe la posibilidad de reducirla a través de la adquisición de información.”

En otras palabras, tanto el Gobierno como quienes aspiran a la Presidencia de la República, deben hablar claro a los ciudadanos con respecto a lo que pueden esperar con respecto a las decisiones de política fiscal, política monetaria y cambiaria, tasas de interés, evolución de mercados internacionales y, en general, sus planes de gobierno (lo que, realmente, van a hacer si ganan). Esto debe complementarse, a su vez, con una política de 100% de transparencia y de acceso a información relevante para la toma de decisiones por parte del Gobierno, del Banco Central y de todas sus instituciones.