Asesor Presidencial de LGS para la Dolarización de Costa Rica

Estándar

21 de marzo de 2014

Sr.
Luis Guillermo Solís Rivera
Candidato Presidencial
Partido Acción Ciudadana

Estimado don Luis Guillermo:

En respuesta a su solicitud, en este vínculo, puede encontrar una versión resumida de mi currículum, para que sea considerado en el proceso de selección para el puesto de Asesor Presidencial para la Dolarización de Costa Rica.

Como explico, en detalle, en mi artículo “Via crucis cambiario: LA DOLARIZACIÓN [última estación]“:

  1. La flotación–arbitraria (como la que tenemos hoy), libre o administrada–NO es viable, debido a que el mercado cambiario costarricense es ineficiente y esa realidad no se puede corregir, sin importar cuántas distorsiones adicionales se introduzcan.
  2. Regresar a las minidevaluaciones–o, para efectos prácticos, estrechar las bandas cambiarias–sería un error y representaría un retroceso importante, ya que condenaría a los costarricenses, nuevamente, a inflaciones de dos dígitos, lo cual perjudica, especialmente, a quienes menos tienen.
  3. La dolarización oficial de la economía permite eliminar–de manera rápida y efectiva–la incertidumbre cambiaria y el manejo arbitrario de la política monetaria y cambiaria por parte de la Junta Directiva del Banco Central que, por medio de sus intervenciones y abusando de sus excesivos poderes, se ha dedicado a redistribuir, de manera injusta, el fruto del trabajo de los costarricenses, beneficiando a grupos privilegiados y castigando a la inmensa mayoría.

El propio presidente actual del Banco Central de Costa Rica, don Rodrigo Bolaños, antes de asumir su cargo, en el 2008, en el artículo “Dolarización: No es el momento“, explicó que mantenía serias dudas con respecto a que la flotación pudiera funcionar en un país como Costa Rica y, que si resultaba evidente–como ya lo es–que la flotación no funciona, pues hace sentido considerar seriamente la dolarización oficial.

ME parece que este no es el momento para dolarizar la economía. Si bien estoy totalmente de acuerdo en que hay que analizar esta opción para el largo plazo (¿dentro de unos 15 a 20 años?), desde 2006 y por los próximos años estaremos en el proceso que el Banco Central de Costa Rica, BCCR, ha señalado y es el de bandas cambiarias seguido de una flotación administrada. Mi argumento es práctico, ya el BCCR definió esa ruta y me parece que solo si se diera una catástrofe bajo las bandas/flotación administrada se debería pensar en cambiar a un esquema como la dolarización. 

LAS DUDAS Mis dudas sobre la flotación administrada provienen de nuestra alta apertura comercial y financiera con el exterior, que difícilmente permitirían que el tipo de cambio se pueda dejar flotar libremente y aún en una flotación administrada podrían existir conflictos severos entre las metas de inflación y los movimientos del tipo de cambio real. Si el tipo de cambio se vuelve muy inestable, el costo económico de la flotación podría ser muy alto en términos de volatilidad de la economía.

Los beneficios anuales de dolarizar la economía costarricense, al compararla con la alternativa de continuar con las bandas cambiarias, serían de, por lo menos, ₡350,000,000,000 (trescientos cincuenta mil millones de colones), una cifra cercana al 1.75% del PIB para el año 2012 o–para hablar en términos de la moneda #1 en el sistema financiero internacional–unos $700,000,000 (setecientos millones de dólares), utilizando un tipo de cambio de ₡500 por $1. Los detalles de la estimación pueden ser consultados en el artículo” ₡350,000,000,000 razones para Dolarizar*“.

Desde una perspectiva técnica, no existen razones para no proceder a dolarizar oficialmente la economía. Las supuestas desventajas que se le atribuyen a la dolarización se han construido sobre creencias y mitos que no guardan relación con la realidad, tal y como lo aclaró, en el 2008, don Eduardo Lizano, en su artículo “Dolarización, una vez más“:

Las principales desventajas que se señalan a la “dolarización” son las siguientes: 

– Al no poder emitir colones, el Banco Central pierde las ganancias del llamado “señoreaje”. Debe observarse, sin embargo, que el Banco Central ya ha dejado de percibir una parte importante del “señoreaje” debido a dos motivos: primero, la dolarización “de facto” ha reducido el uso de la moneda nacional (billetes) y segundo, cada día se usa menos el dinero en efectivo en vista del uso del cheque, de las tarjetas de crédito y débito y de las transferencias electrónicas. 

– El Banco Central perdería el control sobre la política monetaria. Esta pasaría a manos de la Reserva Federal de EE.UU. Sin embargo, debe señalarse que la actual autonomía o control del Banco Central, en cuanto al manejo de su política monetaria, es muy relativa. 

En efecto, ya hoy, sin “dolarización”, sucede que: 

• las decisiones de la Reserva Federal deben tomarse en cuenta en Costa Rica, tal como acontece con la fijación de las tasas de interés; 

• el grado de “dolarización” actual de la economía nacional le impide al Banco Central utilizar libremente sus instrumentos de política monetaria: Por lo anterior, los márgenes de acción del Banco Central son bastante estrechos. Y esto sin tomar en cuenta las limitaciones adicionales que sus propias pérdidas le imponen. 

– Se produciría una pérdida de “soberanía” nacional. Este argumento debe ubicarse en su debida perspectiva. La internacionalización de las relaciones económicas (financieras y comerciales) conlleva la pérdida de grados de libertad para los países. En efecto, al participar en la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y en otros organismos internacionales, el país se compromete a actuar de determinada manera, a comportarse de acuerdo con normas internacionales y no nacionales. 

– El Banco Central perdería su papel de prestamista de última instancia ya que no puede emitir dinero para ayudar a bancos comerciales en dificultades. Debe tenerse presente, sin embargo, que esos bancos pueden obtener sus propias líneas de crédito en el exterior y que el Banco Central podría destinar recursos a este propósito provenientes de sus reservas monetarias internacionales o de líneas de crédito de contingencia del Fondo Monetario Internacional. 

– La economía costarricense estaría sometida a los vaivenes de la economía de EE.UU. Pero esto, para bien o para mal, ya sucede, en la actualidad. De hecho, el grado de integración, financiera y comercial, con la economía de EE.UU., hace que hoy la economía de Costa Rica deba seguir de cerca el ciclo económico de EE.UU. Como se dice: cuando la economía de EE.UU. estornuda, la de Costa Rica sufre de resfrío o de pulmonía.

Como se ha expuesto, la dolarización oficial representa la mejor alternativa para superar, de manera definitiva, la crisis cambiaria que ha propiciado el manejo imprudente de la política monetaria y cambiaria por parte de la Junta Directiva del Banco Central y que, hoy, ahuyenta la inversión, conduce a la quiebra a micro y pequeñas empresas y destruye puestos de trabajo.

Adicionalmente, como bien indicó Steve H. Hanke, profesor de economía aplicada en la Johns Hopkins University en Baltimore y experto en la materia, en el año 2010, en “Un comentario sobre la dolarización en Costa Rica“, Costa Rica se puede dolarizar, sin pedir prestado un solo dólar estadounidense, entre 30 y 60 días después de aprobar una ley de dolarización en el congreso.

Segundo, consideremos la viabilidad de la dolarización. De acuerdo a las estadísticas del Banco Central de diciembre del 2009, Costa Rica cuenta con activos netos externos que eran aproximadamente el doble de su base monetaria restringida en colones. Por lo tanto, Costa Rica cuenta con más que suficientes reservas extranjeras para dolarizar. La dolarización se puede llevar a cabo sin pedir prestado un solo dólar estadounidense. Mi experiencia de primera mano como Consejero Estatal y asesor del Presidente de Montenegro y como asesor del Ministro de Economía y Finanzas en Ecuador —dos países que dolarizaron sus economías exitosamente en 1999 y 2000, respectivamente— me permite afirmar con seguridad que Costa Rica podría dolarizarse 30 a 60 días después de que una ley de dolarización sea aprobada.

En el 2010, presenté, ante la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislativa, el proyecto de “Ley de Responsabilidad Monetaria, Integración Financiera y Dolarización” (#1686), así que--si existe la voluntad política, de parte suya y del equipo económico del PAC–sería factible aprobar el proyecto de ley y dolarizarnos antes del 1ero de mayo de 2014.

Proyecto de ley Dolarización

Quedo a la espera de su pronta respuesta, para programar una entrevista y profundizar en los detalles de la colaboración, para poder iniciar, de inmediato, el urgente trabajo para dolarizar Costa Rica. ¡No hay tiempo que perder!

Sin más por el momento, se despide, atentamente,

Luis E. Loría