Democracia de la Calle: Unión del PAC, FA y sindicatos radicales

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Parece que los peores temores y preocupaciones–respecto a que los diputados electos del Partido Acción Ciudadana (PAC) se adhirieran a la agenda que el Frente Amplio (FA) y los sindicatos radicales promueven, tanto en el Congreso como en la calle–ya se materializaron.

Democracia de la Calle - PAC y FA

No se necesitó más de tres días, después de que Luis Guillermo Solís resultara electo en segunda ronda, para que el PAC corriera a vender sus almas y sus votos (lo más seguro es que ya estuvieran negociados, por debajo de la mesa y a espaldas de los electores desinformados) para apoyar que se revoque el veto de la Administración de Laura Chinchilla a la reforma al Código Procesal Laboral–en contra de los intereses de todos los costarricenses que aman la paz y la libertad y abrazando una agenda nefasta de unos cuántos líderes sindicales (ver “¿Legalizar la coerción y la violencia en Costa Rica? [Reforma al Código Procesal Laboral]“)–que, entre otras cosas,  permitiría la huelga en los servicios básicos esenciales, a cambio de ‘un plato de lentejas’: los votos de los diputados electos del FA para dominar el Directorio Legislativo.

En cuanto al diálogo con los frenteamplistas, ya se estableció que se trabaje sobre una agenda de proyectos de ley que incluyan el rechazo al veto para el Código Procesal Laboral, plan de ley que permitiría las huelgas en los servicios básicos esenciales.

Como resultado de estas negociaciones, los diputados electos del PAC–al igual que ya lo habían anunciado diputados electos del FA–han convertido sus oficinas en el Congreso en ‘sucursales’ de sindicatos radicales acostumbrados a recurrir a la coerción y la violencia–lo que a ellos les gusta llamar “Democracia de la Calle”— para obtener privilegios injustos y ganar poder a costa del sacrificio de derechos de los ciudadanos, de la libertad y de la democracia.

Hoy, se ha convertido en realidad uno de los escenarios probables que analizó Constantino Urcuyo, en su blog personal “CURCUYO: Reflexiones sobre el presente”. En su post “FRENTE AMPLIO: GUERRAS CIVILES POST-ELECTORALES” (08/02/14), explicó, en relación a la “Democracia de la Calle”, que:

El escenario legislativo

El Frente Amplio busca que el PAC se le acerque,que tenga que negociar,que vea en los nueve votos de la izquierda parlamentaria el complemento para el establecimiento de una alianza legislativa que sería complementada con el apoyo de movimientos sociales desde la Democracia de la Calle.

Como bien lo ha expresado Albino Vargas : ”… la izquierda le exigirá a Luis Guillermo Solís que esté dando a todas horas y todos los días, señales claras de que su gestión gubernativa es distinta, diferente; y que la misma estará marcada por el más decidido combate a la desigualdad, por la máxima transparencia en la gestión pública, por el bien común y por la justicia social.

Deberá ejercer un liderazgo todavía más firme del que exhibió en esta campaña electoral de primera ronda, para que un eventual gobierno suyo sea en pro de las mayorías (….)considerando que dentro de su propia colectividad partidaria no serán pocas las zancadillas conservadoras que, por ejemplo, le generarán problemas cuando se decida a impulsar la imperiosa progresividad tributaria ….”

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En la Asamblea y desde la calle

Agregando luego: “La esperanza de un gobierno decente y relativamente progresista, combinada con la acción parlamentaria de un relevante grupo de congresistas provenientes de las luchas sociales (especialmente en los partidos PAC y FA), nos da un optimismo moderado de que, por fin, la hegemonía del capital neoliberal en nuestra sociedad, empieza a ceder paso al surgimiento, aunque sea tímido, de la otra hegemonía: la de lo social, la de lo popular, la de lo ciudadano.

No obstante, ahora más que nunca, pensar en una articulación estratégica de la movilización popular, es una tarea de profunda relevancia para toda la gama diversa de los movimientos sociales.”

Esta articulación  no solo vendrá del parlamento, sino de:  

“Una recomposición organizativa, una conjunción de agenda de trabajo y de lucha compartida; en fin, una apelación estructurada al concepto de “Democracia de la Calle

Manifestación_1_de_mayo_en_Costa_Rica,_2013

Concepto que reafirma la ANEP en su escrito del 4 de febrero en La Prensa Libre, apuntando:

“Desde el “afuera partidario”, en la trinchera de la lucha social en que nos desenvolvemos, estamos más que contentos. La “Democracia de la Calle” tiene enormes potencialidades de una nueva reedición en escenarios de otro calibre, a partir de la nueva realidad política nacional abierta este domingo 2 de febrero. ¡Qué alegría!: estamos en mejores condiciones para lucha social.”

¿Es esto lo que quiere para Costa Rica más de un millón trescientos mil costarricenses que votó por Luis Guillermo Solís el pasado 6 de abril? No lo creo.

¿Qué acciones va a tomar Luis Guillermo Solís para detener y corregir esto, inmediatamente, antes de que sea demasiado tarde (no olvidar URSS, Cuba y Venezuela)?